Broas y bolo de mel
Broas y bolo de mel de Madeira
Los dulces tradicionales de Madeira son parte esencial de su identidad cultural, y entre los más emblemáticos se encuentran el Bolo de Mel y las Broas de Mel. Elaborados con miel de caña de azúcar, especias y frutos secos, estos dulces son un legado del pasado azucarero de la isla y representan el auténtico sabor de los dulces de Madeira.
El bolo de mel tiene sus orígenes en el siglo XV, época en la que Madeira era uno de los mayores productores de caña de azúcar del mundo. Con su intenso sabor, este dulce puede conservarse durante meses, lo que lo convierte en una tradición navideña que dura todo el año. La receta incluye una masa fermentada rica en mantequilla, manteca de cerdo, frutos secos y miel de caña, que crea una combinación de sabores intensos, con un toque de especias, vino de Madeira y piel de cítricos confitada. La preparación, aunque sencilla, requiere paciencia, ya que este pastel necesita un largo tiempo de fermentación y puede tardar hasta tres días, dependiendo de la variación de la receta.
Las broas de mel, por su parte, son pequeñas delicias crujientes por fuera y blandas por dentro, ideales para acompañar un vino de Madeira o un café. Su receta, que incluye ingredientes como harina de trigo, canela, bicarbonato de sodio, azúcar, mantequilla, manteca de cerdo, huevo, ralladura de limón y la característica miel de caña, se transmite de generación en generación, manteniendo viva la tradición pastelera de Madeira.
Al degustar estos manjares, se siente el calor de la tradición en un sabor que despierta recuerdos e invita a compartir. La combinación de ingredientes da como resultado una textura única, con el equilibrio perfecto entre el dulzor de la miel y el toque aromático de la canela y el limón. Estos dulces se encuentran en las pastelerías locales y ofrecen a los visitantes un auténtico viaje de sabores que capta la genuina esencia de Madeira.